A todo aquel que le fascina el mundo del Alpinismo, y a los que no, también, se han preocupado, emocionado y frustrado con el rescate del Alpinista del grupo Peña Guara Oscar Pérez, en la pared del Latok II
Siguió la emoción de ver como el grupo Peña Guara hacia lo imposible por organizar un rescate y poner todos los medios que fueran necesarios. Emoción de ver como todo aquel que veía que podía echar una mano se ofrecía al grupo. Destaco al grupo Norte-americano. Emoción que sentía todo aquel que estaba preocupado por la situación de Oscar y veía como todos sus compañeros se aventuraban en un rescate arriesgadísimo, sabiendo que ponían en peligro sus propias vidas,
Esta situación te da que pensar. Tengo la suerte de poder pertenecer a un pequeño grupo que nos apasiona el monte. A parte de la propia afición nos une algo más fuerte. Algo que hace que confíes total y plenamente en tu compañero. Que sabes que ante cualquier complicación que tenga uno del grupo, el resto va a responder moviendo cielo y tierra, si es necesario, para ayudar a su compañero. Un compañero de monte, por muchas diferencias que tengas, es algo más que un simple conocido. Simplemente por todo lo vivido en las alturas.
Simplemente iban a sacar a su colega.

No hay comentarios:
Publicar un comentario